Lejos del mundanal ruido

Título original: Far from the Madding Crowd

de Thomas Hardy

★★★★★★★★★★3,485 min de lectura
Spotify

Banda sonora

La banda sonora de esta lectura.

Escuchar en Spotify

¿Por qué leer Lejos del mundanal ruido?

Si quieres leer un clásico donde el paisaje, el paso del tiempo y las emociones laten al mismo ritmo. La novela desmonta nuestras ideas sobre el amor y nos recuerdan que crecer también consiste en aprender a elegir.

Sinopsis de Lejos del mundanal ruido

En los campos de Wessex, donde las estaciones marcan el ritmo de la vida, Bathsheba Everdene intenta abrirse camino como una mujer independiente en un mundo que espera otra cosa de ella. La llegada de tres hombres muy distintos pondrá a prueba sus convicciones y la obligará a enfrentarse a sus propios errores. Bajo la apariencia de un romance victoriano, Thomas Hardy escribe una novela sobre el orgullo, la libertad y la diferencia entre la pasión y el afecto verdadero.

Reseña de Lejos del mundanal ruido

Lejos del mundanal ruido, ante todo, es una novela sobre el aprendizaje.

Sí, lo sé, también es la historia de una mujer que debe elegir entre tres pretendientes, pero Thomas Hardy utiliza un aparente triángulo amoroso para hablar de algo mucho más universal: la dificultad de conocernos a nosotros mismos. La protagonista, Bathsheba Everdene, es independiente, inteligente y está decidida a dirigir su propia granja en una época en la que pocas mujeres podían aspirar a una autonomía semejante. Sin llegar a ser una heroína ejemplar, el autor la retrata, entre otras cosas, como una mujer orgullosa, vanidosa e impulsiva; se deja llevar por aquello que la deslumbra y, como cualquier persona, toma decisiones de las que después tendrá que asumir las consecuencias. Bathsheba no está escrita para transmitir una lección moral. La crítica feminista ha reivindicado este aspecto durante décadas: Hardy no castiga su independencia, sino sus errores, igual que haría con cualquier otro personaje.

Si Bathsheba es el corazón de la novela, los tres hombres que la rodean son el espejo en el que Hardy la obliga a conocerse. Cada uno representa una forma distinta de amar y despierta en ella una parte diferente de su personalidad. Esto no quiere decir que sean personajes planos; al contrario, creo que el autor ha logrado construir a tres hombres con matices muy distintos.

Gabriel Oak simboliza la estabilidad y la paciencia. Su amor por Bathsheba no necesita imponerse. Desde el principio comprende quién es ella y nunca intenta moldearla según sus propios deseos. Es el único que la respeta incluso cuando no está de acuerdo con sus decisiones, y esa capacidad de permanecer sin exigir nada a cambio lo convierte en el centro moral de la novela.

En el extremo opuesto está el sargento Troy, el personaje más carismático y seductor de la historia. Troy representa la fascinación, el deseo y el poder de las apariencias. Bathsheba no se enamora solo de él, sino también de la imagen que proyecta: alguien apasionado y capaz de romper con todas las normas. Es el tipo de amor que deslumbra antes de dejar ver lo que realmente es. A través de él, Hardy reflexiona sobre nuestra tendencia a confundir intensidad con profundidad.

Entre ambos aparece William Boldwood, quizá el personaje más trágico. En un principio parece un hombre respetable, pero su interés por Bathsheba termina convirtiéndose en una obsesión. Todo comienza por una decisión tan frívola como impulsiva: Bathsheba le envía una tarjeta de San Valentín como una broma, sin imaginar el efecto que tendrá sobre un hombre reservado y emocionalmente aislado. Es uno de los actos más inmaduros de la protagonista y el primero que demuestra hasta qué punto confunde libertad con ausencia de consecuencias. Boldwood acaba aferrándose a la idea de un futuro que ha imaginado para ambos.

Los tres representan distintas formas en las que Bathsheba entiende el amor en cada momento de su vida. Con Gabriel encuentra aquello que todavía no sabe valorar; con Troy persigue aquello que más la deslumbra; y con Boldwood descubre el peso que pueden tener las expectativas y la idealización. Finalmente, aprende a distinguir entre el amor que alimenta el ego y el que encuentra su fuerza en el respeto. Es un aprendizaje mucho más difícil que escoger entre un pretendiente u otro. También mucho más parecido a la vida.

Hay un detalle que no puedo pasar por alto. El campo ocupa un lugar central en la prosa de Hardy. La tierra trabaja, espera, castiga y obliga a seguir adelante. Mientras los personajes viven sus pequeñas catástrofes sentimentales, las estaciones continúan cambiando con absoluta indiferencia. La novela transmite una sensación extraña y nos recuerda que nuestros dramas son inmensos para nosotros, pero diminutos para el mundo.

Hardy debió de amar profundamente el campo inglés, porque no pierde una sola oportunidad de recordárnoslo. Hay momentos en los que uno siente que ya ha entendido cómo luce una cosecha… y Hardy todavía tiene tres páginas más sobre el asunto. No voy a fingir que no se me hicieron largas. Bastante. Creo que la novela habría ganado ritmo con unas cuantas podas, y resulta irónico decirlo en un libro donde el trabajo de la tierra ocupa tantas páginas. La prosa exige paciencia: se detiene mucho, observa mucho y deja que el paisaje ocupe páginas enteras.

No puedo situar Lejos del mundanal ruido en lo más alto del canon de Thomas Hardy. Aunque explora muchos de los temas que le obsesionarán durante el resto de su carrera, no creo que alcance la profundidad trágica de Tess de los d’Urberville o Jude el oscuro. Hay momentos en los que el melodrama pesa demasiado, algunas coincidencias resultan forzadas y la historia pierde ritmo entre descripciones que, en ocasiones, se prolongan más de lo necesario.

Coincido con Irving Howe, quien en Thomas Hardy (1967) sostenía que la novela “by no stretch of affection could be called major”. También Howard Babb, en The Novels of Thomas Hardy (1963), defendía que esta obra no pertenece a la misma categoría que los grandes logros posteriores del autor. Y, sin embargo, he comprendido que, antes de escribir sus tragedias más devastadoras, aquí ya se percibe el nacimiento del gran Thomas Hardy. Ya está presente esa mirada profundamente pesimista sobre la existencia, donde las decisiones individuales chocan una y otra vez contra fuerzas sociales, morales o simplemente azarosas, que parecen mucho más grandes que los propios personajes.

Mi valoración de Lejos del mundanal ruido

Escritura
3,8
Personajes
4
Ritmo
2,7
Originalidad
2,9
Emoción
3,5
Final
4

Lo que me encantó

  • Bathsheba Everdene es una protagonista extraordinariamente moderna. No está escrita para caer bien ni para ser un ejemplo de virtud. Es orgullosa, impulsiva, brillante y contradictoria, y precisamente por eso se siente increíblemente humana.
  • Va mucho más allá de un romance victoriano.
  • Los personajes están llenos de matices.
  • Plantea una idea del amor sorprendentemente vigente. La novela cuestiona la tendencia a confundir la pasión con el amor
  • Una exploración muy inteligente del amor, el deseo y la madurez emocional.

Lo que menos me gustó

  • Su ritmo es pausado. Hardy dedica mucho espacio a describir todo.
  • Algunos giros pueden resultar melodramáticos.
  • La prosa exige paciencia.
  • Batsheba no esta creada para agradar, puede resultar impulsiva y vanidosa.
  • El desenlace puede dejar sensaciones encontradas. El ultimo tramo se resuelve con cierta rapidez y que algunos personajes pierden protagonismo justo cuando la novela entra en su fase final.

Cita favorita de Lejos del mundanal ruido

“It is difficult for a woman to define her feelings in language which is chiefly made by men to express theirs.”
— Thomas Hardy

¿Para quién es Lejos del mundanal ruido?

  • Lectores que buscan protagonistas femeninas complejas, imperfectas y adelantadas a su tiempo.
  • Quienes valoran una prosa rica y una naturaleza que forma parte de la historia.
  • Lectores que disfrutan de la literatura victoriana sin prisas.
  • Amantes de las novelas rurales con una gran carga simbólica.
  • Si esperas un romance apasionado que sea el centro de la historia.
  • Si no conectas con novelas que priorizan la atmósfera y la reflexión.
  • Lectores poco pacientes con el ritmo pausado de los clásicos victorianos.

El final de Lejos del mundanal ruido, explicado

Este bloque revela el finalMostrar

Tras una serie de pérdidas, desengaños y decisiones impulsivas, Bathsheba comprende que el amor no siempre llega envuelto en pasión o grandes gestos. La muerte de Boldwood como hombre libre (tras ser condenado por matar a Troy) y la desaparición definitiva de Troy cierran un ciclo marcado por la obsesión y el autoengaño. Solo entonces Bathsheba es capaz de mirar a Gabriel Oak desde otro lugar: ya no como el hombre que siempre estuvo ahí, sino como alguien con quien puede construir una relación basada en el respeto, la confianza y la igualdad.

Preguntas frecuentes sobre Lejos del mundanal ruido

¿Qué significa el título Lejos del mundanal ruido?

El título procede de un verso del poema Elegy Written in a Country Churchyard de Thomas Gray: Far from the madding crowd. Hace referencia a una vida alejada del bullicio y las ambiciones del mundo.

Libros similares a Lejos del mundanal ruido

Comentarios sobre Lejos del mundanal ruido

Comparte tu opinión sobre este libro. Los comentarios se revisan antes de publicarse.

Cargando comentarios…

Deja tu comentario