Género
Libros de crimen: lecturas y reseñas
El delito como espejo: lo que revela de la sociedad y de nosotros.
3 libros de crimen leídos por Elina
Sobre Crimen
La novela criminal me interesa cuando va más allá del caso. No me importa tanto quién lo hizo como lo que el delito deja al descubierto: una sociedad, una moral, el fondo de una persona. Aquí reúno las historias en las que el crimen funciona como un espejo incómodo.
Santuario es el ejemplo extremo. William Faulkner la escribió convencido de que rebajaba sus ambiciones por dinero, y sin embargo acabó ocupando el mismo lugar que sus obras más experimentales. Sus escenas preocuparon de verdad a quienes la leyeron antes de publicarla, porque Faulkner usa la violencia para hablar de la justicia, el poder y la condición humana, no para entretener.
El crimen también puede nacer de un desajuste íntimo. En El túnel, la necesidad de Juan Pablo Castel de ser comprendido con precisión absoluta se transforma en una violencia que ya no distingue entre el deseo y el derecho. Y en El perfume, Patrick Süskind convierte a Grenouille, un hombre con un sentido del olfato monstruoso nacido entre la basura del París del siglo XVIII, en un asesino cuyo móvil no se parece a ningún otro.
Me gustan estos libros porque no se quedan en la superficie del expediente. Entienden que, detrás de cada delito, suele haber una pregunta mucho más difícil de resolver que el propio caso.


