Tema
Muerte y mortalidad
Mirar de frente lo inevitable y, al hacerlo, entender mejor la vida.
Libros sobre este tema
Sobre Muerte y mortalidad
Pensar la muerte es, en el fondo, pensar la vida. Estas novelas no buscan deprimir; miran de frente lo inevitable para preguntarse qué hacemos con el tiempo que tenemos, qué dejamos atrás y qué intentamos, en vano, conservar para siempre.
En El retrato de Dorian Gray, todo nace de un deseo imposible: detener el tiempo, escapar de la vejez y de la muerte conservando para siempre la juventud. Wilde convierte esa fantasía en una trampa. El cuadro envejece por Dorian, sí, pero lo que registra en realidad es el precio de negarse a aceptar que somos mortales. La belleza eterna resulta ser la más monstruosa de las condenas.
En Tess de los d’Urberville, la muerte adquiere un peso casi mitológico. El desenlace lleva a Tess hasta Stonehenge, donde se tumba sobre una de sus piedras como si fuera una ofrenda: deja de ser un personaje para convertirse en un sacrificio humano entregado a una sociedad que la condenó desde el principio. Que Hardy elija un lugar anterior al cristianismo no es casual.
Lo que une estos libros es una paradoja hermosa: hablar de la muerte los vuelve, sobre todo, libros sobre el valor de estar vivo. Se leen con una mezcla de vértigo y gratitud, y dejan la extraña sensación de agradecer más el tiempo que uno tiene por delante.




