Género

Libros de suspense: lecturas y reseñas

La inquietud que crece página a página, incluso sin que ocurra nada.

2 libros de suspense leídos por Elina

Sobre Suspense

El suspense es un arte de la paciencia. No necesita giros constantes ni amenazas visibles: le basta con instalar una inquietud que crece sin ruido y que sigue contigo cuando cierras el libro. Me interesa especialmente cuando esa tensión nace de lo cotidiano, de una habitación, de una conversación que no acaba de decirse.

Chesil Beach es el ejemplo perfecto. En julio de 1962, Florence y Edward pasan su noche de bodas en un hotel frente a la playa. Son jóvenes, cultos y están enamorados, y sin embargo Ian McEwan construye una de las tensiones más sostenidas que he leído a partir de algo tan pequeño como el miedo de ella a la intimidad y las expectativas de él. No ocurre casi nada, y aun así cuesta respirar.

Siempre hemos vivido en el castillo administra esa misma inquietud desde el encierro. Shirley Jackson convierte el hogar en una paradoja, el único lugar seguro para sus protagonistas es también una cárcel, y deja que la amenaza se intuya sin mostrarse nunca del todo.

Son dos libros muy distintos, pero comparten lo que más valoro del género: la certeza de que lo que no se dice puede inquietar mucho más que lo que se muestra.